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¡Pero sigo siendo el Rey!
Viernes 11 de Septiembre del 2009
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Así lo dijo, y lo dijo bien, el siempre bien recordado José Alfredo. Hoy Cuauhtémoc Blanco disfruta de lo que ha sembrado por tantos y tantos años, es el último de su especie, un ídolo auténtico surgido de las entrañas del pueblo mexicano, natural, espontáneo, descarado, muchas veces grosero, rebelde, otras inoportuno, pero hoy vive la madurez que le da su grandeza en esas facultades que Dios le ha dado y que el trabajo y la disciplina, Sí, la disciplina le ha ayudado a formar, porque no me pueden decir que un indisciplinado pueda jugar al tope como lo hizo Cuauhtémoc en los casi 90 minutos de ayer o en el de Costa Rica apenas el sábado, el viajar y el ir y venir, seguramente muchos recordaremos grandes hazañas de Cuauhtémoc Blanco con los equipos por los que ha pasado, en Veracruz es el ídolo futbolero sin duda, y conste que sólo estuvo una temporada, ya no digo Necaxa y por supuesto el América que tanto lo extraña, Se echó la Selección Nacional a la joraba y el resultado es que sus compañeros aceptaron, entendieron y compartieron su estilo y filosofía sumándose a ese esfuerzo alrededor de Javier Aguirre, mis respetos por Cuauhtémoc Blanco.
Y SE HABÍA RETIRADO…
La disciplina férrea de Sven-Göran Eriksson no le permitió pasarle una de sus tantas andadas, cada vez más esporádicas, como la que ocurrió allá en Estados Unidos después de un partido de la Selección, y antes de que Don Sven y la Comisión de Selecciones, encabezada por Memo Cantú, decidieran correrlo, él se hizo a un lado de la Selección cuando el Tri no encontraba la brújula por ningún lado, el Cuau se retiró precipitadamente en Tuxtla Gutiérrez y muchos sentimos y resentimos esa circunstancia, porque tampoco hubo justicia para el Cuau con La Volpe tomando en cuenta que…
PARA LA VOLPE NO CABÍA CUAUHTÉMOC…
En aquel entonces, no es que Cuauhtémoc o La Volpe tuvieran la razón, ambos tenían sus argumentos y peso más, y aquí defendimos esa postura, la del técnico nacional que insistió y demostró que en su estilo de juego no cabía alguien como Cuauhtémoc, sin embargo…
ALGUNA VEZ LE DIJE A LA VOLPE Y A SVEN…
A los dos les dije lo mismo: No es mejor tener a Cuauhtémoc y no necesitarlo, que necesitarlo y tenerlo, las respuestas fueron parecidas, la de La Volpe fue directa: 'en mi esquema no cabe' y la de Eriksson fue: 'Aquí está antes que todo la disciplina y Cuauhtémoc en un termómetro de cero a diez, tiene dos de disciplina', esos fueron sus argumentos, pero entonces…
APARECIÓ EL "VASCO"…
Que lo llamó y sin apapacharlo se pusieron de acuerdo, entendieron el papel de cada uno y así como el "VASCO" fue sumando uno por uno de los jugadores, hayan o no estado en la Selección Nacional, el caso Cuauhtémoc es extraordinario, porque para muchos de nosotros el Cuau es un personaje indispensable principalmente en los partidos del área de CONCACAF, los caribeños y centroamericanos no sólo lo respetan, hasta le temen y los gringos es al único jugador al que le dan ese tamaño de jerarquía, por supuesto ya vendrá Rafa Márquez, pero éste es otro corte y no se trata de comparar.
VENÍA POR 30 MINUTOS…
Para un solo partido allá en San Salvador, y sin embargo Cuauhtémoc se ha echado el equipo a la joroba y sus compañeros lo han entendido, lo han aceptado, lo han arropado y se ha convertido en ese gran líder que hoy necesita la Selección Nacional.
NO SÉ SI LLEGUE AL MUNDIAL…
Ojalá pudiera llegar, por esos 20, 25, 30 minutos para los que lo llamaron en las Eliminatorias, sería la culminación de una gran carrera, pero no como una despedida sino por lo que pueda aportar a la Selección Nacional que va a requerir de una personalidad como la de Cuauhtémoc, como hoy es indispensable, entonces será necesaria.
ES EL ÚLTIMO DE SU ESPECIE…
Sin duda, no recuerdo otro ídolo del futbol mexicano que levante la pasión que logra Cuauhtémoc Blanco desde que comenzó su carrera hasta ahora, él ha corrido presidentes del América, simplemente la equivocación de su castigo, cuando se fue a Necaxa, y lo que le costó a la Directiva del América, después cuando regresó al América el agujerote que le hizo al Necaxa, y después cuando lo castigan y lo mandan a Veracruz, ahí lo rescata Raúl Quintana y con una sola temporada se convirtió en el ídolo futbolero de aquella zona. Y hoy el huecote que tiene el América ante su ausencia, por más que Michel Bauer sea tan necio que no lo ha entendido y hasta le robó el número 10 de la camiseta, es igual, Cuauhtémoc Blanco es el último de su especie, el último gran ídolo del futbol mexicano, espero que aparezca otro por ahí, pero por lo pronto en el horizonte no se ve uno que le alcance en idolatría ni al 5 por ciento de lo que Cuauhtémoc jala, y el grito de ayer en el Azteca: ¡Cuauhtémoc, Cuauhtémoc! Nos lo dice todo… Así de fácil.