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Los Refugiados
Sábado 7 de Noviembre del 2009
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En cada rincón del planeta se esconden historias que de alguna u otra forma tienen que ver con el futbol.
A las afueras de la ciudad de Atlanta, en Estados Unidos, me encontré con un pueblito que se llama Clarkston, que, a diferencia de otros poblados, este sitio fue elegido por las Naciones Unidas para ser hogar de miles de refugiados.
Ahí, hay un equipo de futbol de niños que se hacen llamar los Fugees o Refugiados, y está formado por chavitos del Congo, Burundi, Sudán, Liberia, Bosnia, Irak, Afganistán, etc., cuyas familias llegaron ahí sin nada. Únicamente con la ropa que traían puesta y una enorme deuda encima por el costo del viaje.
Pero lo curioso es que los Fugees tienen una Directora Técnica. Se trata de una mujer jordana que emigró a Estados Unidos desde pequeña, y una tarde mientras regresaba del mercado, se encontró con un grupo de niños jugando futbol en un estacionamiento. Ese día se puso a jugar con ellos y regresó varias veces para irlos conociendo mejor, aprender de sus vidas, su contexto, y fue así como se dio cuenta de que necesitaban su propio equipo de futbol con su propia identidad.
Con todas las dificultades de adaptarse a un país y su cultura, lo único que estos niños saben hacer es jugar futbol ya que en los campos de refugiados aprendieron eso desde pequeños con una pelota hecha de bolsas de plástico atadas con un mecate.
Así, los Fugees son una especie de experimento social ya que reúne diferentes nacionalidades y religiones, y además, es dirigido por una mujer.
Lo que buscan es crear una comunidad en un lugar en donde la gente no tiene casi nada en común.