En el ámbito futbolístico los mexicanos siempre nos hemos caracterizado por ser chaparritos, no muy corpulentos ni medianamente fuertes y en la mayoría de los casos no muy técnicos, pero por el otro lado, nadie nos puede criticar lo aguerridos, corajudos y entrones.
En recientes épocas se ha hablado de que probablemente México tenga la mejor generación de futbolistas de los últimos 15 ó 20 años, con una sólida base de jugadores con experiencia y algunos años en el extranjero, pero con la explosividad y rapidez de los jóvenes ya Campeones del Mundo con la Sub-17.
Lo que ya empieza a preocuparme, y es para encender alarmas a poco menos de 50 días para el Mundial de Sudáfrica 2010, es que la conjunción de garra con lo especial de esta generación comienza a romperse por el primer pilar, pasando de no rajarse ante nada a una fragilidad terrible.
Es lamentable y quiero pensar que también circunstancial lo de jugadores como Rafael Márquez que en cuanto toman el climax de su nivel tienden a caer en lesiones que los alejan de nueva cuenta, por suerte al momento no está lesionado.
Me preocupa en demasía que piezas clave en la escuadra tricolor, como Andrés Guardado, no puedan salir de una lesión que ya se volvió constante o como el propio Javier Hernández quien pudo hacer una temporada a medias en un futbol de no tanta exigencia por cuestiones físicas. ¿Qué le pasará en una dura barrida de un Ferdinand en el primer interescuadras?
La lista se hace cada vez más grande de jugadores "tocados" o con molestias que los mantienen alejados de partidos o entrenamientos. A los anteriores habría que sumar a Efraín Juárez, Jonathan dos Santos, Ricardo Osorio (parece que sólo fue un calambre) y hasta Cuauhtémoc Blanco, quien se informó que no pudo finalizar el último acondicionamiento.
Yo sé que algunos de ustedes me dirán que a muchas Selecciones en el mundo se les lesionan jugadores importantes, pero eso nos debe importar muy poco y debemos esperar que los nuestros lleguen al 100 por ciento a la justa de junio.
Por lo anterior y en resultados de las noticias de las últimas semanas, me pregunto constantemente: ¿Por qué nos pasa esto a nosotros? ¿Se están presionando los jugadores y el propio nervio los hace frágiles? ¿Sencillamente no saben cómo disminuir el riesgo de una lesión?
Pues para mí ninguna de las anteriores, creo que de esa lista hay más de uno que sencillamente se está cuidando de más hasta garantizar un puesto en la Selección final en lugar de preparse y dejar todo cada vez que salen al rectángulo verde con el fin de llegar en un nivel máximo, basado en una preparación de retos y circunstancias adversas que les forjen el carácter.
Me despido en esta ocasión esperando que puedas seguir mis comentarios en
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