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La aventura de ser MTMiércoles 10 de Marzo del 2010
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Encontrar un aliciente que mantenga vivo el espíritu de
aventura suele derivar en frustración para un alto porcentaje de los seres
humanos. La rutina devora los sueños y provoca que las novedades, al menos las
positivas, se produzcan a cuentagotas. Ocho años después de vivir el inicio de
mi camino en Medio Tiempo, considero necesario agradecer a la vida el que me
haya dado el profundo privilegio de ser parte de un proyecto capaz de seguir
ilusionándome como al principio, de una realidad que inspira a ir más allá a
diario, a ser un inconforme permanente y a conciliar el sueño con la inquietud
de encontrar ese detalle adicional que marque, como este equipo siempre lo ha
hecho, la diferencia.
Movido por la fuerza de un décimo aniversario, echo a volar
la memoria y recuerdo aquellos tiempos en que trabajábamos bajo la sencilla
premisa de manejarnos con el compromiso de los profesionales y la pasión de los
aficionados. Desde entonces teníamos claro que nosotros compartíamos el amor
por el deporte con cada uno de nuestros usuarios y que detrás de un ordenador
hay una persona con nombre, apellido e intereses específicos.
Medio Tiempo ha crecido junto a cada uno de nosotros. Las
características de emprendedor, pasional, visionario, inexperto, impulsivo y
aficionado lo mismo aplican al sitio en sus inicios que a la personalidad de
varios de los que integramos MT en sus inicios. Muchos apenas comenzábamos la
carrera; otros, trabajaban en una empresa y soñaban con ésta; unos más,
estudiaban en Estados Unidos y veían la solución a todos los problemas en la
realización de un “focus group”, esto último con un acento extremadamente mamón.
Diez años más tarde, Medio Tiempo y su equipo conforman una
organización profesional, responsable, ambiciosa, soñadora y con el reto de
combinar la inquietud de los jóvenes con la ecuanimidad corporativa. MT es un reflejo
de cada uno de nosotros, es un modo de vida tan apasionante que es posible
iniciar cada día en las primeras horas de la mañana y terminarlo hasta que el
cuerpo aguante.
Quienes formamos parte de este proyecto entendemos que para
ser el mejor sitio de información deportiva no basta con aprovechar el poder de
los monopolios ni con hacer del amarillismo y la banalidad una forma de ser. Medio Tiempo equivale a ser diferente, a estar
siempre dispuesto al cambio, a reconocer las equivocaciones y a mirar a los
ojos a cada uno de los usuarios.
Diez años son suficiente motivo para no escribir de lo
estrictamente deportivo. Hoy, como en el 2000, aunque con kilos de más, unas
cuantas arrugas y hasta indicios de calvicie, me siento bien de escribir con la
misma emoción con que ese joven preparatoriano que alguna vez fui decidió
enviar su columna para ser colaborador en este portal.