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El que se mueve, no sale
Martes 2 de Marzo del 2010
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Mañana será la prueba más real de lo que México encontrará en el Mundial.
Nueva Zelanda no es ninguna potencia (desafortunadamente, mientras nuestro gran rival del área Estados Unidos sí pudo amarrar a uno "grande" como Holanda para la Fecha FIFA, y las Selecciones importantes se miden entre ellas, el caso de Espana y Francia, o Argentina y Alemania), pero como dirían los optimistas "algo es algo dijo un calvo".
El hecho de tener juntos a 9 jugadores que pertenecen a equipos europeos ya le dará otra cara al Tri (y conste que en ningun momento he insinuando que los del ámbito local no tengan chance).
El problema que ya hemos destacado un millón de veces, es que sólo 2 defensas han sido titulares en este arranque del 2010 (y curiosamente ninguno de los dos había recibido mucha confianza del "Vasco" hasta este llamado), el caso del "Maza" y Héctor Moreno.
Yo sigo creyendo que el cuadro titular que se presentará el 11 de Junio no va a ser el que muchos por ahí andan pensando.
¿Les suena lógico el llamado de Jonathan dos Santos? Porque algunos alucinados dicen que igual lo llevan al Mundial para que vaya agarrando "cancha" y así en el 2014 ya esté bien cuajado. Nada más absurdo, como si México fuera una de esas potencias con 30 jugadores de altísimo nivel (como en su momento lo hizo Brasil con Ronaldo en el '94, o la misma Argentina con Messi en el 2006).
Pensar en un proceso en México suena aún más que descabellado. ¿O alguien de verdad cree que Ricardo La Volpe llevó a Guardado al Mundial pasado sólo para que se fuera "empapando"? No, los técnicos nunca se jugarán así el pellejo. El "Bigotón" (habrá que reconocerle el enorme acierto) le vio cualidades y lo puso a jugar. Andrés se hizo grande en plena Copa y lo demostró ante Argentina.
Yo no creo que Jonathan se haya ganado de manera cabal ningún lugar en la Selección Nacional todavía (como él mismo lo dijo al responder inocentemente a la pregunta expresa de los reporteros que lo condujeron a esa declaración), pero si ahí está, que lo aproveche, porque nadie le puede negar la posibilidad de convertir su sueño en realidad (cualidades parece tener).
El futbol mexicano se guía más por corazonadas que por realidades. Se justifica casi siempre por lo que se espera y no por lo que se hace. Por lo que se desea y no por lo que se merece. Y al "Vasco" tampoco se le puede negar ese derecho.
Javier Aguirre llama a los chavos y a los veteranos en los que antes no había confiado, echando la moneda al aire.
A Zague lo llamó hace 9 años para ayudar al vestidor con su afable estilo y gran experiencia en la Eliminatoria y luego no lo incluyó más. A García Aspe le sacó el jugo que podía por su carácter y prestigio para darle después sólo unos instantes en su despedida mundialista. Con Claudio Suárez esperó a que se recuperara de la lesión, pero al no verlo entero decidió prescindir de él. A Palencia apenas lo utilizó en la primera ronda y lo ignoró cuando se perdía ante Estados Unidos en los Octavos de Final. Y en cambio, jamás volteó a ver al que mejor andaba, el que incluso peleaba por el liderato de goleo en la Copa Libertadores: el "Tato" Noriega.
Esa es la historia que rodea a un Director Técnico y el destino que llega hasta los jugadores. Aquí no hay lamentos ni sorpresas, porque es bien sabido que se debe demostrar siempre hasta el último minuto y esperar que la suerte también sonría. Yo coincido entonces con la frase trillada de esta semana: "Nadie tiene su lugar asegurado para Sudáfrica", y ojo que a la hora de la verdad, más de uno pudiera quedarse como novia de pueblo: vestido y alborotado. Así que a jugar, brillar y cumplir.