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Explicaciones y culpablesJueves 1 de Julio del 2010
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Lo que viene a continuación es simplemente una idea que les pido analicen como una entre tantas que escuchamos para encontrar el por qué el futbol mexicano no ha avanzado.
Ayer Aguirre explicó de forma clara y concisa lo que pasa y pasó por su cabeza. Explicó el por qué no jugó tal o cual jugador y por qué decidió jugar de cierta manera. Justino Compeán contestó una pregunta de manera impecable y hoy su respuesta manejada con otra intención les sirve a todos para atacarlo. ¿Cuántos periodistas o aficionados podrían decir, yo soy buen periodista o buen aficionado, pero de futbol no se tanto como el técnico y por eso lo futbolístico se lo dejo a él?
A la gente se le olvida que el Mundial de futbol es en la cancha finalmente como cualquier otro torneo. Los partidos se tienen que plantear para ganar y hay tres formas de hacerlo. Una, usando tu propio estilo y que el rival sea el que se adapte a ti, el otro, usando un planteamiento tratando de que las fortalezas del rival no te hagan daño y aprovechar sus debilidades y la última y la más usada en el futbol actual, buscar el equilibrio entre ambas posturas. México hizo eso. Aguirre hizo eso. Carrillo fue parte de eso porque para eso lo invitó Aguirre y lo que siguió fue simplemente que al final los resultados dicen que no le alcanzó. Ayer Aguirre lo explicó así y así lo entendí yo. México cambió de alineación en cada partido porque no es lo mismo jugar con un lateral con salida que con uno sin ella aunque la línea de atrás siga siendo de 4 defensas. No es lo mismo un central alto y fuerte para los delanteros fuertes y estáticos del rival que un central rápido y con más opción de ser un lateral en caso de que los laterales se quedaran por situaciones específicas de cada jugada. No es lo mismo enfrentar con un volante con tendencia a irse hacia el centro que con uno que juega pegado a la raya y que tiene llegada a la línea de fondo. Nunca será igual jugar con un delantero poste y rematador que con uno que se bote y que tenga la velocidad para tirarse a las bandas. No sé si esto sea muy difícil de entender o qué suceda, pero es más que claro que hay razones futbolísticas tácticas del por qué las alineaciones diferentes y que también influye si el jugador tiene la forma de realizar su función táctica por encima del rival.
Pero eso no convence a la gente. La mayoría cree que ser entrenador es poner a alguien de delantero y ya. Que el "Chícharo" encaja en todos los sistemas y que el Guille al no meter gol, no funciona en ninguno, ni tiene más obligaciones. Que Guardado debe jugar aunque no cumpla mejor ciertas funciones y que cuando jugó lo hizo mejor que todos sin pensar en las circunstancias especiales de cada momento y mucho menos pensando en cómo jugaban los rivales.
El trabajo del seleccionador es decidir cómo se juega y quién juega. Si nos basamos en el resultado, sólo el técnico campeón entonces, no se equivocó.
Ayer Aguirre y Justino Compeán aceptaron y reconocieron que fracasaron en conseguir la meta del quinto partido. Una meta que no es sencilla de conseguir si vemos con objetividad los elementos con los que se cuenta en México. Sin embargo, eso no quiere decir que todo fue un fracaso. Ellos mismo asumen ser los responsables o los "culpables" como querían oírlo, pero tampoco le gusta a la gente. En México estamos acostumbrados a que los resultados sean quienes mandan. Se habla de que hace falta un proceso de 4 años para el nuevo entrenador. ¿En verdad lo sostendrían y aguantarían los medios, los directivos y la afición si se pierde la Copa de Oro y la calificación a los Olímpicos? Todos sabemos que no. Si hoy destrozaron al mejor entrenador que tenía México, por qué no hacerlo con el que siga si lo han hecho con los últimos entrenadores nacionales.
Aquí es donde yo hago la pregunta que sé que molestará a muchos y que por límites de espacio no puedo argumentar más. (Recuerden que en twitter @ramonraya23 lo puedo hacer). ¿No será que en verdad el nivel de futbol que tenemos en México está por debajo de los primeros ocho del mundo? Se ha avanzado en muchas cosas. Hay mejores instalaciones, mejores preparadores, mejores programas de trabajo, mejor planificación que antes y no se ha podido dar el paso. Recuerden que al final el futbol es un deporte en el que juegan once contra once. Y yo por más que me gustan muchos jugadores, no creo que estemos al nivel de otros países. No es casualidad que un delantero argentino cueste más que uno mexicano. No es por capricho que se prefieran refuerzos de otros lados a jugadores nacionales en ciertas posiciones. Según yo, hay mexicanos que pueden competir, pero que no se pueden llamar completos. El que es fuerte, no es tan técnico. El que es técnico no es tan rápido. El que es rápido, no es tan competitivo. El que es competitivo, no es tan bueno y así me podría seguir. Ser el goleador de la liga de los domingos en mi colonia no quiere decir que puedo jugar en el futbol profesional. Ser el goleador del futbol mexicano no quiere decir que puedo serlo en otros países. Ser el ídolo en México no quiere decir que podría ser figura en ligas mejores.
En fin, es cierto que en este Mundial se tuvieron mejores jugadores que en otros y que dirigió el mexicano que más ha conseguido como entrenador a nivel internacional y tampoco alcanzó. Cada 4 años ha sido lo mismo y aunque no lo crean, sí se han mejorado muchas cosas del 94 para acá. A lo mejor ni mejorando todas, nuestro estilo y nuestra capacidad nos dan para más. No es extraño que los Campeones del Mundo hayan sido muy pocos. La capacidad de cada futbolista influye también y en México aunque nos duela nuestros mejores futbolistas no están ni cerca de ser de los mejores del mundo. Por supuesto que el trabajar y seguir buscando algún día tendrá que dar frutos y resultados. Pero sigo creyendo que la decepción y la sensación de haber fracasado se da más por la expectativa tan fuera de proporción que nos hemos ido creando por los errores o aciertos de los jugadores. A los ojos del resto del mundo, México tuvo un buen Mundial y cumplió con lo que esperaban de ellos. A los ojos de los mexicanos, los miembros de esta Selección deberían ser desterrados o linchados. Ya ven que el 100 por ciento del resto de los mexicanos somos todos muy buenos o los mejores en lo que hacemos y en lo que trabajamos.