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Cielos, limbos e infiernosLunes 15 de Marzo del 2010
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La Primera División vivió en la Jornada 10 su mejor partido en lo que va del año. Cruz Azul y Toluca se encontraron con una mezcla de circunstancias que provocaron un partidazo, lleno de emociones y que potenció el nivel de jugadores que no habían tenido suerte en el Bicentenario 2010.
La Máquina ya venía mejorando y este juego tuvo los factores para exponenciar estos pasos hacia el frente. Por primera vez nos dimos cuenta de por qué Biancucchi y Conceicao fueron contratados, nos acordamos de lo que hace a Emanuel Villa un fuera de serie y por pequeños momentos incluso vimos cerca de su nivel al "Chaco" Giménez, quien fuera en Pachuca el mejor jugador de la liga mexicana.
Ojalá este partido sea un anuncio de lo que viene, y no porque crea que los demás equipos no quieren dar juegos así, sino simplemente porque para que se den, se necesitan combinar una serie de factores que no es tan sencillo encontrar. El ascenso de una gran plantilla, los titubeos de otra, un gol antes del minuto 20 y un choque de estilos que se crean espacios entre sí, son casi siempre los factores que provocan tantos goles y tantas llegadas.
Veo que el torneo va subiendo su nivel, por ahí Chivas y Monterrey han tenido que tomársela con más calma por el desgaste físico, pero creo que pese a la ausencia de seleccionados, podríamos ver bonita Liguilla como aperitivo de lujo para el gran festin que representa el Mundial.
CORONA Y LA SUERTE DE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD
Corona se equivocó, primero porque por no darse cuenta que la fama es un privilegio, no un arma, y segundo porque no supo identificar que estaba en el momento más trascendente de su carrera en el que cualquier cosa dentro o fuera del campo, podría afectar su participación en el Mundial. Primero, se metió en un lío de cantina que seguramente no tenía sentido, luego cometió el error de hablar de eso en una conferencia de prensa con su club, pero sobre todo, el error más grande de todo fue mentir, fraguar un plan con la mala intención de esquivar su responsabilidad y adjuntársela a otro.
Corona ya había cometido el error de golpear a alguien de esa forma, ya había ignorado los letreros de alerta que dejó el caso Cabañas y había abusado de la fortaleza física que le da su forma de ganarse la vida. Pero aún después de eso la solución era menos complicada de lo que parecía, pues simplemente había que tener el valor de asumir sus errores, pero erró al mezclar ese asunto con su carrera profesional y lo peor, fueron purititas mentiras lo que le dijo a los medios. Ahora ha tenido que salir a dar la cara, pero es claro que todos pensamos que lo hizo no porque tuviera la convicción, sino porque alguien le cayó en la movida.
A final de cuentas el único que perdió aquí fue el portero cementero, porque tanto en Cruz Azul como en la Selección Nacional, queda claro que nada cambió con su ausencia. Corona tiene que darse cuenta que todos los que lo apoyaron o aconsejaron en su mentira no le hicieron mas que daño, y el club también debe saber que hay que estar más cerca de sus hombres en casos así, y apoyarlos para que tomen la decisión correcta. No siempre el amor de una familia o amigos, va acompañado del saber qué hacer o qué decir.
Por esa seguidilla de errores, de autocastigos y tonterías, por la angustia de José de Jesús al momento de tener que aceptar su culpa y porque todos nos equivocamos, es que realmente me resultó emotiva la forma en que el portero atajó el penal en el Nemesio Díez. Lo festejó, y había que hacerlo, porque así de noble es el futbol que te pone las segundas oportunidades inmediatamente en las manos. Ahora depende todo de él, de cambiar su forma de encarar los problemas y comenzar a comportarse como el más ejemplar de los personajes.
No sé qué hará Corona ahora, no conozco las razones que tuvo para hacer lo que hizo, pero me da gusto que tenga la oportunidad de arreglar las cosas... pues hay a quienes este tipo de errores les cuesta la vida, el trabajo o la familia.
EL DRAMA DE BECKHAM
El mediocampista inglés David Beckham, había hecho todo lo posible para estar en Sudáfrica. Logró que el Galaxy lo prestara al Milán para tener un buen nivel, un requisito obligado para ser convocado. Trabajó a tope, jugaba bien y sus posibilidades aumentaban. En caso de ir a Sudáfrica, a sus 35 años Beckham se hubiera convertido en el primer inglés en jugar cuatro Mundiales.
Pero el destino es cruel y no se fija en estas cosas, tanto así que este fin de semana David se desgarró el tendón de Aquiles y salvo un milagro, ha quedado fuera de la Copa del Mundo. La lesión es una de las más difíciles en el deporte, y aunque los avances de la ciencia pueden hacer que la medicina parezca milagro, es realmente complicado que se recupere, tome ritmo y sea considerado.
Esto parece un drama, pero a veces, la vida tiene extrañas maneras de encausarnos por el camino correcto. O al menos, es una forma de pensar que nos ayuda a superar la adversidad y no acabar con la fe hecha trizas cuando suceden cosas como esta.
Por hoy me despido, muy orgulloso, alegre y comprometido luego de la gran respuesta y calidez que recibimos por parte de todos nuestros lectores, colaboradores y amigos en esta última semana en la que festejamos los 10 años de Medio Tiempo. Soy un privilegiado al tener el mejor trabajo del mundo, y además de eso, poder recibir muestras de cariño invaluables. De corazón, gracias, gracias, gracias.
Recuerden que mi correo wgonzalez@mediotiempo.net, está abierto para recibir con felicidad y respeto todos sus comentarios, nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.
Muchas gracias a todos por hacernos grandes.
Walter González
Editor General