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La injusticia en contra del 'Bofo'Domingo 23 de Mayo del 2010
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Nunca he entendido cómo un aficionado al futbol puede abuchear a un jugador de su propio equipo, que en la cancha esté con la playera, con el escudo en pleno partido. Me gusta pensar que en un estadio, todos somos una especie de gran familia o por lo menos, una especie de socios-cómplices que buscamos el mismo objetivo.
Buscamos la victoria, el que se juegue bien, pero sobretodo, exista una entrega total en la cancha, y por supuesto, también en las gradas.
¿Aceptaríamos que un jugador nos haga señas obscenas, se burle de nosotros o haga lo posible para que nosotros no nos sintamos queridos?.Imagínense a un futbolista de nuestro equipo ofendiéndonos desde la cancha hasta las gradas porque no le gusta cómo estamos apoyando, Sería simplemente lamentable.
Podría entender una muestra de molestia de las gradas para un futbolista de nuestro equipo, sólo cuando se presente una grave actitud antideportiva, cuando se atente en contra los valores mismos del futbol. De lo contrario, lo repruebo totalmente.
Tampoco se trata de ser unos borregos lambiscones, aplaudir y vitorear todo a lo menso, como en campaña política de finales de los setentas; pero creo que existen diferentes herramientas para manifestar nuestra inconformidad, ante las cosas que suceden en la cancha, el silencio es la mejor.
Si sabemos manejar los tiempos de los aplausos, las porras y los silencios, estoy seguro de que la comunicación entre las gradas y los futbolistas, cuerpo técnico y directivos será mucho más acertada y respetuosa.
Lo que le pasó al “Bofo” Bautista el domingo en el que se despidió de México a nuestra Selección en el partido en contra de Chile, me pareció incorrecto, muy alejado de lo que es el deporte, sencillamente porque fue totalmente agresivo. De ninguna manera puedo relacionar al futbol con la agresión, aunque sea simplemente sonora, no física.
Los aficionados que vamos al estadio debemos de ser también partícipes de lo que es un espíritu deportivo, no es cosa nada más de los jugadores.
Personalmente, el “Bofo” me parece un jugador de futbol con grandes condiciones pero, desafortunadamente, ya tiene mucho tiempo en el que no las sabe explotar oportunamente. No creo que en estos momentos sea un elemento ideal para la Selección Nacional. Sin embargo; si lo llamaron, él es el menos culpable.
En un equipo de futbol no podemos separar a los jugadores… por algo son un conjunto, es un deporte de asociación, por lo que en realidad si se abuchea a un jugador, se le hace lo propio a todo el equipo. Los gritos en contra de un elemento que tiene en nuestra misma playera van en contra de todos.
El “Bofo”, de acuerdo, no está en su mejor momento, pero es una persona, un ser humano y merece nuestro respeto. Sería falso decir que no le echa ganas, que no intenta hacer las cosas bien. Él en la cancha, por supuesto, tiene el deseo de meter goles, de ayudar al equipo, de contribuir a una abultada victoria, pero no es un robot, ni una computadora. Falla, como cualquier ser humano.
Me parecería terrible caer en que nuestra afición se torne en una que sólo aplaude cuando las cosas van bien, y que cuando las cosas van mal, sencillamente damos la espalda. La naturaleza de cualquier actividad humana está llena de aciertos y errores.
Si vamos con la idea de ofender a un jugador de nuestro equipo, mejor no vayamos al estadio.
Si vamos al estadio, es porque somos parte del equipo, y por lo tanto, nos subimos todos al mismo barco.