Raya

Dentro y fuera

Jueves 1 de Abril del 2010



Con el Monterrey y el Morelia a punto de quedar fuera de la Copa Libertadores y con el Clásico a punto de jugarse, las noticias prefabricadas por la lista de la Selección están quedando en segundo término.

Cada cuatro años es lo mismo, así que por qué no adelantarse a las reacciones con frases hechas y según yo, eso fue lo que vimos en los últimos 10 días. Al rato lo que se viene es que cada quien diga quienes estarían en su cuadro titular y listo, ratings arreglados haciéndonos a los que estamos fuera creer que podemos decidir.

Pero sobre todo lo que me mas risa me da es el alboroto que se ha producido por los “errores” de Guillermo Ochoa.

Debe de ser rarísimo para muchos que un portero se coma un gol... o dos. Escuché frases de nos preocupa que esto pase en el Mundial como si el entrenador fuera tan tonto como para que si en verdad Ochoa estuviera en un mal momento llegando la hora, ponerlo a jugar. Todos los que comentan eso, deben de ser mejores Directores Técnicos que Javier Aguirre como para preocuparse tanto desde hoy y creer que el 11 de junio no entrarán a la cancha los once que mejor hayan andado en la preparación y los que más se adecuen a lo que el "Vasco" y su Cuerpo Técnico busquen.

Hoy sólo ellos saben el por qué  del llamado del Oscar Pérez y lo demás son especulaciones. Pero ya sea para ser el tercer portero, sin muchas posibilidades de jugar y sólo para empapar al grupo de su experiencia, o para pelear por un puesto o pensando que sea quien inicie los partidos del Mundial, el  “Conejo” tiene las credenciales para todas esas. Y si bien es triste ver a Jesús Corona quedar fuera, al final, así es el futbol y simplemente se integran nuevos jugadores a las listas de excluidos a una Copa del Mundo por decisiones del entrenador. Una lista que es grandísima y normal.

En el momento de decidir se toman en cuenta muchos más aspectos extra cancha de los que se imaginan. Aquí es donde se vienen las disyuntivas para los que tienen que hacer listas, algo que no es sencillo cuando tienes gente de calidad que va a sobrar y que debes dejar fuera, pero que al final, es algo que tienes que hacer. Y el hecho de que dejes fuera a algún jugador no quiere decir necesariamente que te caiga mal o que sencillamente no te guste como juega. Simplemente en esos momentos se tiene que pensar en muchos factores más que intervienen y que a simple vista y desde afuera no se ven y que normalmente no salen a la luz pública.

En mi experiencia como DT y a toda proporción guardada, he tenido que dejar fuera a gente capaz simplemente por no tener más cupo y no poder borrar a gente que se ha ganado su lugar  en otros torneos. He tenido que bajar del avión a gente que no termina de encajar con el grueso del grupo y que si lo incluyo crearía malestar en muchos de los que andan bien y que se sentirían afectados por dejar fuera a otro de sus compañeros con quien tienen buena sociedad futbolística de las que sirve en determinados momentos y circunstancias y las razones reales, simplemente las sé yo y nadie más.

Para ejemplificar esto, podría usar el caso de Jens Lehman y Oliver Kahn en Alemania en el 2006 donde ambos siendo grandes porteros e incuestionables seleccionados, en el papel, no podían estar juntos sin tener roces que al parecer y según dicen los alemanes terminarían por afectar el desempeño grupal. Tener dos figuras en una posición puede crear más problemas que soluciones y eso sólo se puede sopesar con elementos a los que los aficionados no tienen acceso. ¿Cuáles elementos? Si trabajan bien juntos, si son de armar grupos por su carácter y carisma en el vestidor. Si son rebeldes u obedientes, etcétera. Algo que sólo se conoce en la convivencia interna de un equipo y que rara vez sale a la luz pública. Y así como la gente pensó que el problema de estos dos arqueros era irreconciliable y la prensa persiguió declaraciones e imágenes que no eran reales, ninguno pudo adelantarse a que el carácter de Kahn, en el momento crucial cuando se vinieron los penales en la copa del mundo iba a salir a la luz pública y hacerlo acercarse a su supuesto rival interno y darle todo su apoyo. Según me cuenta gente que vivió por dentro todo esto, a nadie del equipo le sorprendió lo que pasó porque todos sabían cómo era en verdad la relación entre los dos porteros que competían por un mismo sitio a la hora final de ser parte del mismo equipo. Uno de los mejores ejemplos, según yo, de que desde afuera es muy difícil conocer en realidad lo que sucede dentro, por más conjeturas que se hagan.

Así que, sin que pierdan su pasión de aficionado, pongan al menos esto en consideración a la hora que se enteren de cosas que viene de alguien que sólo las ve por fuera. Seguramente  se estará quedando muy lejos de la realidad de adentro y en mi entender, se debe de vbu8.

Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.
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