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Anda pues, convócalos tú...Lunes 22 de Marzo del 2010
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¿Te gustaría escoger a los jugadores mexicanos que irán al Mundial? Seguramente dirás que sí, y muy probablemente en este momento empezarías a escribir muy seguro tus favoritos para Sudáfrica. Pero también es casi un hecho que después de decir tus 10 u 11 indispensables, te encontrarías en un dilema. O tendrías un grupo de treinta jugadores de los cuales no sabrías cuál poner encima de otro, o comenzarías a encontrarte con que te faltan cinco y no sabes de dónde sacarlos.
Pero además, sí por una locura del sistema en verdad te eligieran para hacer la convocatoria, comenzarías a pensar si realmente están llevando a los mejores, o si está influyendo la pasión por tu equipo, el desagrado por la forma de ser fuera del campo de algún jugador o si estás relegando a alguien del acérrimo rival. Tendrías un conflicto al darte cuenta de lo poderosa que puede ser la mente cuando le tienes animadversión a algo o a alguien, y tal vez conocerías ese estado en el que, si Pedrito te cae bien le aplaudes y justificas todo, y a Juanito que realmente no lo tragas, le cuestionas y recriminas hasta la forma de ponerse las calcetas.
Que si este juega pero no corre, que si el otro corre pero no anota, y uno más anota pero ni corre ni juega. Aquél es un crack pero está muy chaparro. ¿Ese grandote juega bien o tiene suerte? ¿Qué le pasará a este otro cuando lo saques de la zona de confort en su club? ¿Aquél se arruga con una patada? ¿Qué pasa si llamo al que nadie traga, podré integrarlo al grupo o se me convertirá en un tumor canceroso? ¿Casados o solteros? ¿Con hijos de qué preocuparse o mejor los más jóvenes con el mundo por delante? ¿Llamarías al que con 34 años fuma y toma los domingos pero corre, entrena y mete más que el de 19 años que nunca ha tomado ni siquiera una chela y se la pasa jugando play en casa de sus papás?
Y eso, antes siquiera de conocer a todos y cada uno de los hombres que llamaste, de preguntarte si el carácter tímido de uno podrá explotar en la cancha o el relajiento tendrá la concentración para tomar en serio el entrenamiento previo a los Octavos de Final de un Mundial. ¿Qué harías si el que considerabas como mejor opción te cayó en la punta del hígado en la concentración, podrías zafarte esa sensación de que nada más no te pasa? ¿Cómo administro a las familias que se quieren meter hasta la cocina? ¿Qué hago con ese jugador que cada vez que hay tarde libre sale corriendo como perro de azotea y hace todo lo que no hizo en dos semanas de concentración? ¿Cómo le hago para que el seleccionado de 35 años soporte el encierro y sacrifique todo, siendo que no necesita ni dinero, ni fama, ni un Mundial más? Y lo más importante, ¿cómo convenzo a ese montón de especímenes de todas las clases, humores y carácterísticas, de que jueguen como yo les digo?
Después de todo esto, una vez que armaste la lista tras dos horribles semanas sin dormir, analizando, pensando, preguntando y modificando, te encuentras con que a nadie le parecen bien los que convocaste, te llaman traidor, vendido, crecido, pocohombre e imbécil. Y espérate, que hasta el momento, ni siquiera estás cerca de que empiece un juego.
¿De veras te gustaría tener en tus manos el "honor" de hacer la convocatoria? Dale pues, comienza a escribir.
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El privilegio que tenemos los que hoy estamos viendo futbol al tener al Barcelona a un clíck en el control remoto, debemos considerarlo un privilegio. El futbol de los culés está cambiando la forma en que se juega en el mundo, y no porque lo esté empezando a hacer, sino porque lo suyo ya dejó de ser "un buen año", para convertirse en un parteaguas mundial. Hace algunos años el balompié evolucionó a un nivel físico en el que parecía que la creatividad cedía ante la perfección del trabajo físico-táctico, que las libertades se acababan. Hoy, el Barça ha logrado regresarnos la habilidad, la creatividad, la chispa y la magia; pudieron elevar la velocidad de pensamiento, creación y perfección técnica para que se integrara al la fortaleza física y táctica.
Messi es distino, es un extraterrestre futbolísticamente hablando. Pero para ser considerado "de otro planeta" necesitas que tus compañeros te den hospedaje en este mundo. Y para ver un extraterrestre, lo primero que debes aceptar es que éstos existen, estar dispuesto a no encontrarle "peros", a no buscarle el disfraz o el engaño. Para darnos cuenta de lo que hace, tenemos que estar dispuestos a aceptar que el tipo lo está haciendo mejor que todos, porque tiene un equipo que lo está haciendo distinto a todos.
El Barcelona tiene el privilegio de ser la bandera de esta nueva evolución deportiva; no son los primeros (habrá que darle su mérito a la avanzada escuela holandesa que ha elevado la forma de abordar, estudiar, enseñar y aplicar el futbol), pero sí son los que han logrado aplicarlo al más alto nivel competitivo... ¡vaya suerte que tenemos de estarlo viendo!
Por hoy me despido, recuerden que mi correo wgonzalez@mediotiempo.com, está a sus órdenes para recibir con alegría y respeto, todos sus comentarios. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.
Muchas gracias a todos por hacernos grandes.
Walter González
Editor General